lunes, agosto 14, 2006

VIAJES & PASEOS. DE REGRESO ...
. Franklin & Eleanor Roosevelt Institute

Terminó la semana mágica que vivimos con Claudia en los Estados Unidos, invitados por la Theodore Roosevelt Association y por el Franklin & Eleanor Roosevelt Institute. (La invitación se extiende cada año al ganador del premio a la mejor tesis sobre historia de los Estados Unidos escrita en una universidad de los Países Bajos).

Entre el domingo y el martes estuvimos en Oyster Bay y en Manhattan, visitando lugares relacionados con Theodore Roosevelt (TR). Pero lo más interesante fue la estadía en Hyde Park, también en el Estado de New York, con la gente del Franklin & Eleanor Roosevelt Institute ― todos muy "progresistas", dicho sea de paso.

Charlas sobre FDR y otros temas...
El miércoles visitamos la casa de Franklin Delano Roosevelt en Hyde Park. (¿Porqué "Delano"? Porque el ancestro de FDR era un tal Philippe de la Noye, un huguenot llegado a América con los primeros peregrinos en ... 1621. El ignorante de Mussolini tuvo la delicadeza de mofarse de "Del ... ano").

Esa misma noche comimos (un picnic muy informal) con Christopher Breiseth, el presidente honorario del Instituto. Hablamos de todo un poco. En la biblioteca de su casa, Breiseth coloca en un lugar privilegiado la monumental biografía de FDR por Conrad Black: Roosevelt. Champion of Freedom (Nueva York: Public Affairs, 2003).

Hay una razón: Black agradece la ayuda de Chris en la introducción del libro. (Digo "Chris" porque allá todo el mundo se tutea). Le pregunté si no le sorprendía que un conservador como Black fuera el autor de la mejor biografía de FDR. Pero Breiseth enseguida apunta a la conclusión del libro: el "progresismo" de FDR fue un factor equilibrante en la política interna estadounidense. En última instancia, según Black, FDR salva al capitalismo y ... a Occidente. Interesante.

La conversación pasó luego a los Founding Fathers estadounidenses: la generación de Franklin, Washington, Adams, Jefferson, Madison, Marshall y Hamilton (tema que me apasiona). Chris piensa que los EEUU tuvieron la increíble suerte de contar con este grupo de talentosos individuos. Pero agrega una idea soprendente (especialmente para un "progresista" declarado como él): la esclavitud fue una cuestión importante desde el punto de la formación de estos individuos.

Contrariamente a un Robespierre o a un Lenin, Washington y Jefferson eran empresarios: debían manejar plantaciones, maximizar producción, evaluar riesgos, buscar financiamiento, etc. En otras palabras: las ideas utópicas de un mundo perfecto nunca formaron parte del acervo intelectual de estos managers.

La increíble biblioteca presidencial
El jueves visitamos la biblioteca presidencial de FDR. Es la primera en su género, y fue lanzada mientras vivía el presidente (los estantes del archivo tienen suficiente espacio entre sí para dejar pasar una silla de ruedas, algo indispensable para FDR). Lo interesante es que fue el propio director del archivo, Bob Clark, el que organizó nuestra visita: vimos el archivo por dentro, algo no permitido a los turistas ...

La cantidad de documentos almacenados es simplemente increíble. Tal vez lo que más llama la atención es el archivo personal del secretario del Tesoro Henry Morgenthau Jr. Su secretaria recopiló absolutamente todo: charlas telefónicas, mensajes, cartas, documentos, etc. Hay más de cien tomos: ¡la transparencia en acción! Desde la organización de Bretton Woods hasta el rescate de refugiados judíos en el mundo entero: nada se le escapó a la secretaria de Morgenthau.

Pedimos ver fotos del viaje de FDR a la Argentina, en noviembre de 1936 (mi padre todavía lo recuerda). Luego Bob nos mostró una de las posesiones más preciadas entre los libros personales de FDR (hay cerca de 35 mil): una traducción al inglés de Mein Kampf leída por Roosevelt en 1933. FDR, que leía alemán, anota en la primera página: "Esta traducción no refleja de manera adecuada las ideas de Hitler".

En otras palabras: FDR tomaba a Hitler muy en serio, y se quejaba de traducciones "light" que no reflejaran adecuadamente la audacia criminal de los nazis. (Bob me sacó una fotocopia, pero me cuesta entender la letra de FDR: le mandaré un mail y publicaré el texto exacto en Mackinlay's). Al final, Claudia y yo nos quedamos sin palabras. Una maravilla. (Que sepamos, no hay bibliotecas presidenciales en la Argentina).

Comidas y archivos
El jueves también vimos la exposición Freedom from Fear sobre el papel de FDR en la segunda guerra mundial. Muy interesante. Luego almorzamos con el CEO del Instituto, John V. Boyer. La conversación arrancó con temas académicos, pero rápidamente nos dimos cuenta que la principal responsabilidad del Sr. Boyer era el fund-raising, así que pasamos a los mercados internacionales, la liquidez dolarizada global, etc.

La comida final tuvo lugar en ... la CIA. Pero no era con espías, sino con chefs: CIA también significa Culinary Institute of America. Muy bueno. Como corresponde, comí de postre el FDR double chocolate ice-cream.

2 comentarios:

Dolores dijo...

Espectacular!! me alegro que hayas disfrutado tanto... (genial el juego de palabras con la CIA!!! jajajaja nos dejaste a todos tus lectores con la respiración cortada por medio segundo!! jajaja)

MarcosKtulu dijo...

Felicitaciones por el viaje. En lo particular FDR no es un presidente que me agrade por motivos que podrás imaginar, pero sé que en EEUU es una especie de prócer, de reivindicación indiscutida por ambos partidos (junto a Lincoln y qiuzás Reagan, y nadie más después de Jackson).