miércoles, marzo 26, 2008

FRENOS & CONTRAPESOS. OTRO CAPÍTULO DE LA ANACICLOSIS ARGENTINA
. Polybius. Histories, book VI

Una palabra griega encierra la clave de la historia argentina: ανακuκλωσις. La anaciclosis es, según la magnífica traducción de Manuel Balasch Recort, el "ciclo de las constituciones" [1]. La palabra "constitución", tal como la utiliza Polibio, se refiere a "régimen" político (politeia). Cuando el régimen es simple —monárquico, aristocrático o democrático— degenera, respecticamente, en tiranía, oligarquía y demagogia. Este es el destino inevitable de las politeias simples (no confíe mucho en el genitivo plural que acabo de inventar: mi griego clásico es un desastre). Polibio agrega un detalle brillante: una coyuntura de "súbita prosperidad" puede mantener en vida a un régimen simple durante un largo período. Pero el genial (y arrogante) griego no duda: una vez terminada esta prosperidad transitoria, el régimen decae.

La solución polibiana es, naturalmente, el régimen mixto, combinación del uno, de los pocos y de los muchos — unidad, sabiduría y libertad. Estoy convencido que la anaciclosis es una herramienta válida —aunque no la única— para explicar los ciclos políticos argentinos. La anarquía post-fundacional es sustituida por el monarca Rosas, que pronto actúa como tirano. Viene entonces el turno de una brillante aristocracia: Sarmiento, Mitre, Avellaneda, etc. Pero Alberdi opta por abandonar los checks and balances: llega así la inevitable oligarquía, personificada por Juárez Celman. La hora democrática se anuncia con la UCR y el peronismo. Pero en 1947, Perón entierra la independencia judicial y convierte a su régimen en pura demagogia.

Jorge Luis Borges—gran estudioso de los clásicos griegos y romanos— es el intelectual argentino que mejor capta la anaciclosis. En un duro artículo publicado en mayo de 1971, culpa a Perón por imitar el mal ejemplo de la oligarquía: "Dada su casi omnipotencia, hubiera podido instaurar una rebelión de las masas, enseñándoles con el ejemplo ideales distintos, pero se redujo a imitar de manera crasa y grotesca los rasgos menos admirables de la oligarquía ilustrada que simulaba combatir" [2]. Desde el retorno de la democracia en 1983, todos los líderes políticos sucumben a la tentación demagógica. Por eso arremeten sistemáticamente contra la autonomía del banco central (Alfonsín, De la Rúa), contra la independencia judicial (todos), contra el federalismo ("K"), contra el Congreso (Menem, "K") y contra la libertad de prensa ("K"). Lo que ignoran es que, al hacerlo, destruyen su propia reputación.

La llegada al poder de la Sra. Cristina coincide con un desbarajuste institucional de proporciones fenomenales. No hay frenos y contrapesos de ningún tipo. La coyuntura de una "súbita prosperidad", prevista por Polibio, salvó al régimen de su marido: el "boom" de la soja. Pero la prosperidad se ha agotado. La Argentina tiene que desandar urgentemente el camino de la demagogia. La única solución es un régimen democrático con frenos y contrapesos: un Congreso que funcione, un banco central autónomo, federalismo, libertad de prensa, independencia judicial y —last but not least— un poder ejecutivo uni-personal. Los "K" deben entender que está en juego lo que queda de su prestigio.

[1] Polibio. Historias, Libro VI. Madrid: Tecnos, 2000

[2] "Un texto político semi-inédito de Borges"

11 comentarios:

parcass dijo...

Hola Agustin:

Si no se lo suficiente de historia argentina, me parece que hablas un poco superficialmente, cuado decis que Alberdi "opta por enterrar los frenos.."

Me pasas la biblio?
Gracias
ramon cassino

Agustin dijo...

Como no. Jeremy Adelman. "Republic of Capital. Buenos Aires and the Legal Transformation of the Atlantic World" (Stanford University Press, 1999). Lo utilizo en una reseña de un libro de Natalio Botana que publico en 2007: http://mackinlays.blogspot.com/2007/02/frenos-contrapesos_26.html

Saludos,

Agustin

Anónimo dijo...

Agustín,

Claramente, y 100% de acuerdo. Esto es no sólo un problema institucional grave, es, me animaria a decir, terminal.

Parece una pelicula de ciencia ficción visto desde acá.

Hoy me encontré en la dificil tarea de explicarle a dos amigos catalanes -asombrados mientras D´elia hablaba por radio mitre- qué era lo que estaba pasando. Ese es el problema. Lo ridiculo no tiene explicación.

Abrazo,

Nicolás

Sine Metu dijo...

Hola Agustín, Estoy leyendo de a poquito Grandes y Pequeños Hombres del Rio de la Plata, de Alberdi.
Ningún amigo lo conocía.
Lo leíste?

Agustin dijo...

Sine Metu. Me golpeas donde más me duele: mi conocimiento de Alberdi es muy relativo. Preguntas: se refiere a Mariano Moreno? Al equilibrio de poderes? A las declaraciones de derechos que LIMITAN la soberanía? Me gustaria saber ...

Gracias de nuevo,

Agustin

Sine Metu dijo...

Sorry, no creas qeu yo soy TAAAAAN ducho. Pero en el libro, Alberdi critica el libro de Mitre sobre Belgrano, acusándolo prácticamente de inventar la historia argentina desde la revolución de mayo.
Lo interesante es que según el libro, el problema argentino se plantea por la unión de dos países: la confederación por un lado y Buenos Aires por el otro, con los pactos previos a las reformas de 1860/66. Ahí es cuando la confederación le vende el alma al diablo bonaerense (porteño).

parcass dijo...

Estimado Agustin:

Disculpa, pero no lo tomes a mal: sino te sabes de memoria los escritos de ALBERDI, sos un cero a la izquierda para hablar de constituciones.

Cordialmente
ramon cassino

Agustin dijo...

Ramon. Quien es Alberdi al lado de Madison? Una hormiga.

Cordialmente
Agustin Mackinlay

parcass dijo...

Estimado Agustin:

Te avise que no te enojaras.

Yo no lei a Madison y vos a Alberdi.
Estamos a mano.

Pero, me llama la atencion que tengas un juicio formado ("hormiga")sobre alguien que no leiste.

La constitucion de Alberdi(53) era mucho as avnazada que la americana.

Todo bien,cordialente
ramon cassino

LoboGris de Lothlórien dijo...

Aca en uruguay tenemos problemas, y muchos. El gobierno actual tambien tiene mucho de populista, aunque las instituciones por el momento son más sólidas y es más difícil deteriorarlas.

Pero bueno, siempre pienso, qué suerte que vinieron los ingleses al rio de la plata y evitaron que la banda oriental pertenezca al "federalismo" argentino.

Alejandro dijo...

Parcass, obviamente que la de Alberdi era más avanzada, porque ya tenía la mitad de los errores de la americana enmendados.