martes, abril 10, 2007

DE UN MUERTO, LA RIDICULEZ Y MIS TILDES

Por Nicolás Patrici (*)

Escribo desde un raro pais con un idioma que no logro aun entender. Holanda suena lejano para un porteno. Muy lejano. El idioma es extrano, duro, frio. El sol apenas va calentando el frio abril mientras todo se desarrolla en la mas sagrada normalidad. Y mi teclado, ridiculamente no tiene tildes. Mis palabras, por tanto, no tendran tildes, acentuarlas sera una tarea del lector.

Me sorprendio la muerte de este hombre sentado comodamente frente a una computadora portatil buscando los tildes que ridiculamente solo me importan a mi. Sin tildes para remarcar, lleno de sorpresa ante la noticia, intente pensar el asunto del maestro muerto, asesinado: Una manifiestacion salarial en una ridicula provincia del sur, dentro de un pais del sur, un maestro del sur reclamando un aumento salarial de 30 euros o menos, cuando de repente PUM.

Muerto. Un policia con su ridicula barriga apreto el gatillo apuntando, o sin apuntar, sin ningun sentido. Las tragedias (por no decir las comedias) tienen siempre la misma estructura, se desencadenan por una idiotez sin sentido de un individuo. Maestro muerto, tapas de diarios, sindicalistas barrigones y bastante impresentables hablando, periodistas apelando a los derechos, trabajadores en huelga, un presidente tomando mate en su casa, un hablando con una bandera detras de el, gente crispada, interminables debates.

El muerto seguia muerto claro esta y gracias a Dios. Si el muerto ademas de estar muerto hubiera no estado vivo cuando todos lo creian muerto ya seria esta otra historia. Ridiculez. Lo ridiculo de la trama es, ademas de la trama misma, el reclamo. No por el reclamo en si mismo sino porque nadie puede reclamar lo irreclamable.

Cuando se reclama lo normal, lo que cualquier ser racional entiende como normal, el mismo reclamo se transforma en parte de la locura generalizada, ya no existe lo normal. Dicho de otra manera, que exista el reclamo es ridiculo. Puesto que es ridiculo que todo el orden se ponga en juego por un monto equivalente a 30 euros. O que 30 euros hayan desencadenado el desorden mas ridiculo. Nadie puede vivir con un sueldo ridiculo. Es ridiculo no admitirlo.

Por lo tanto, para evaluar cuanto vale la vida de una persona pense cuanto me duraban 30 euros a mi en el bolsillo. Un dia, o dos quizas sin tomar demasiado cafe. La vida de una persona, por decirlo asi, cuesta: un viaje ida y vuelta a la Universidad de Leiden, un almuerzo en la cafeteria de la Universidad, un cafe y un boleto de tranvia para volver a casa desde la estacion central de Amsterdam.

Como pensarlo sino como una ridiculez. Hasta me salio una carcajada. Es ridiculo me dije a mi mismo mientras seguia buscando las tildes. Esta noticia es propia de algun lejano pais del Africa o de alguna isla perdida por la guerra civil en el pacifico, o de alguna comedia, no de la Argentina.

Volvi a mirar la normalidad que me rodeaba. Meti la mano en mi bolsillo y paradojicamente tenia 30 euros. Me sumergi en la lectura de los diarios argentinos. Todos hablaban, con mas o menos enfasis, de las consecuencias politicas de la muerte -las muertes siempre tienen consecuencias politicas. De si fue el gobernador, de si el presidente sacara o no redito, de si Macri, Bla bla bla. 30 euros.

Por ese afan que tenemos aquellos que vivimos afuera de ver el impacto de nuestro recondito pais en el mundo, busque en todos los diarios. En Espana siquiera aparecia la noticia (aunque el domingo 9 El Pais trato, para mi vergüenza, el asunto), en Francia menos, en USA tampoco, Italia esta muy preocupada por la desocupacion, volvieron a sorprenderme los diarios ingleses, aunque no porque figuraba la noticia.

Holandes no entiendo asi que supuse que tampoco figuraria la muerte de este buen hombre. Volvi a pensar, 30 euros. Tal vez, pense, los treinta euros no fueran el problema. Sino cierta injusticia. Pense sobre el ser de la la justicia. Para alguien que hace lo que hago es una pregunta sin respuesta. No creo en Dios, o al menos no creo en su justicia; mi racionalidad no me lo permite.

Por lo tanto, no encontre reposo en la Biblia, aunque tampoco lo encontre en la filosofia. La relacion entre justicia e instituciones podria ser la clave, pero no. Desisti de seguir pensando en esos terminos. Nada podia explicarme como 30 euros causaron la muerte de un hombre y como toda la clase politica argentina realizaba acusaciones cruzadas, como los sindicalistas hablaban, como los maestros iban a la huelga, como los periodistas publicaban, el Presidente estaba de vacaciones ... en fin.

Volvi a mirar la normalidad de mi entorno. Nadie moriria por treinta euros. Nadie mataria por 30 euros. Nadie pensaria que una gobernador puede estar o no involucrado, o si un primer ministro sacaria mas o menos redito. No es lo logico. Es simplemente ridiculo. Es propio de otro tiempo. No sere ridiculo y no negare que estas cosas pasan en el mundo. Pero lo cierto, es que pasan, o pasaban, en uno bastante lejano.

Es la argentina por lo tanto un pais ridiculo? Tal vez lo sea. Al menos no es normal. Claramente la noticia del diario no era normal. Norma proviene de Normal -Grondona dixit- y la normalidad esta regulada o plasmada en el derecho. Algo que no es normal no se ajusta al derecho, es decir, viola a la norma. Es excepcional. Es, por definición basicamente impensable puesto que no entra en el marco conceptual establecido. Esta, entonces, fuera del orden.

Volvi, por lo tanto, a pensar en el derecho, Quien tiene derecho. que derechos. Como se reclaman los derechos. quien protege los derechos. Que es, otra vez, el derecho. Mucha reflexion por una ridiculez. Conclui, por lo tanto, que todo era parte de una tragedia sin heroes ni villanos.
La muerte del maestro es simplemente una ridiculez que no habilita mayor reflexion. Es imposile pensar lo impensable, es imposible reflexionar sobre el sin sentido.

Un hombre murio sin sentido. Su muerte no hara mas que aumentar las filas de los muertos sin nombres que han muerte sin sentido por una causa sin sentido. Puesto que no se puede discutir la ridiculez, puesto que reclamar treinta euros es un reclamo ridiculo, puesto que no ganar un salario "digno" (habria que definir dignidad) es tambien algo ridiculo, puesto que es ridiculo que la policia reprima, que el diario diga, que la noticia sea noticia y no duelo, que K este en El Calafate, que los sindicalistas hablen con sus increiblemente poco sofisticados lenguajes, que M. Wainfeld -periodista respetable- diga en Pagina 12 que los sindicalistaas actuaron bien, que Morales Sola -a quien respeto mucho mas- acuse a K, que K no diga nada, que el gobernador apele a la constitución para legitimar lo que la constitución no legitima, que un cabo que cobra menos de 30 euros mate, que la gente proteste, que se corte un puente, que la Argentina se pelee con el Uruguay, que se haya manifestado en las puertas de Buque-Bus (que culpa tendra Buque-Bus), que un radar se haya quemado por un rayo (esto es realmente gracioso, no me digan que no) y que haya "interpretaciones diferentes sobre la seguridad de un avion" (hasta donde llega mi basica matematica 2+2 es 4, los aviones vuelan o no vuelan –salvo que la gravedad este equivocada, cosa que Argentina puede suceder-, no se puede discutir, diria mi Papa, la cuadratura del circulo), que el ministro del Interior se tome vacaciones en Espana, que la TVE lo entreviste mientras hablaba con empresiarios, que la gente siga comprando en el Unicenter, que exista Carilo, que Chavez haga un acto contra el mundo en Argentina, que la ministra de economia vaya a criticar al FMI y a pedirle plata al mismo tiempo, que la Argentina sea miembro de TELESUR, y que TELESUR se emita por Digital Television (contradicciones del socialismo del Siglo XXI jejejej), que exista TELESUR. En fin podria listar todas las noticias del diario y daria igual.

Frente a lo ridiculo no hay mas que el asombro de lo que no puede ser, y frente a lo que no puede ser solo se puede decir nada. Solo se puede decir, en ultimo caso: "No juego mas". Pero no, la ridiculez sigue, se apodera de todo, la comedia avanza, los diarios siguen escribiendo, los sindicalistas siguen en sus trampas, la derecha, la izquiera y el centro siguen sin respetar la ley(esto la Normalidad), la policia sigue sin ser policia, el Estado sin ser Estado, las escuelas sin ser escuelas, los hospitales sin ser hospitales, y la gente sigue siendo anonima, muriendo sin sentido, el radar sigue sin funcionar –aun no sabemos si los aviones vuelan o no, depende de a quien se le pregunte-, Carilo sigue existiendo, Chavez sigue hablando, nos seguimos peleando con Uruguay, TELESUR sigue emitiendo (alguien lo mirara?), Unicenter sigue vendiendo, K sigue peleandose con los jueces, los manifestantes siguen manifestando, y los muertos siguen muertos –menos mal que no son un radar, sino hasta la muerte estaria sujeta a la subjetividad (bueno a veces lo esta)-. La Argentina sigue siendo ridicula aun luego de la mas tremenda ridiculez.

Recorde entones a Hamlet diciendole a Horacio "Mi querido Horacio, el [nuestro] mundo esta fuera de este tiempo, loco [out of joint]". Horacio solo veia atonito la ridiculez de su amigo completamente perdido por el ridiculo descubrimiento de un fantasma. Hamlet murio. Sin sentido, como el maestro, como otros tantos. Horacio, gracias a Shakespeare, siguio vivo para contar la historia, o la ridicula historia del Reino de Dinamarca.

Vuelvo a mirar mi bolsillo, sigue habiendo treinta euros. Sigo sin entender, tal vez no pueda entender. Tal vez no se pueda entender. De verdad creo, todo esto no tiene sentido. Solo es un circo donde la rueda sigue girando, hasta que los que juegan el juego -que son todos- dejen de jugar, miren y asuman que todo es una ridiculez, asuman, por decirlo asi la tragedia de la que son parte.

Todo esto es tan ridiculo que siquiera vale la pena pensarlo. Yo ya no lo pienso, no puede ser pensado, busco los tildes. No los encuentro. En la esquina de mi casa hay una Kermesse, Los nenes juegan, las flores crecen, el sol sigue calentando el frio abril. A quien le importa un muerto, sino solo como una fugaz historia que ocurrio en un lugar lejano, perdido ...?

No encuentro ninguna razon, ninguna retorica pomposa, ninguna reivindicacion social capaz de de explicar la muerte -una tan ridicula, comica, tragica, aberrante, sin sentido-, sus causas -propias de una comedia-, sus consecuencias -propias de la idiotez. Sera la historia entonces, de un hombre ridiculo que murio en un pais ridiculo, por una ridiculez. No tiene mas sentido que el sentido propio de la tragedia. Esto es: el sin sentido.

Ademas, no es ridiculo que mi teclado no tenga tildes?

(*) Nicolás Patrici es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires. Reside en Amsterdam. [nicolaspatrici@yahoo.com.ar].

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizas Nicolas que sos Licenciado en Ciencia Politica me puedas explicar algo que no entiendo bien y creo que tiene mas que ver con la politica que con la economia.

En la pagina 8 de La Nacion de hoy, abajo, a la derecha, nos informan que se ha suicidado un nuevo ex-combatiente de Malvinas.

Tenia 45 años, se llamaba Miguel Angel Boyero. Tenia dos hijos y se ahorco en su domicilio particular. Nos informa La Nacion que no lo hizo por 30 Euros, sino "porque se sintio desilucionado por la ausencia del presidente en el acto de conmemoracion".

Ahora vienen entonces mis dudas: vale mas la vida de un maestro que la de un ex-combatiente padre de dos hijos a quien los argentinos mandamos a la guerra ? El diario dice que ya se han suicidado 400, no habra algo mal en nuestra sociedad al respecto..? Esto no es acaso mas ridiculo que el maestro..? Porque a este muerto ningun candidato lo quiere en su campaña, y al otro le dan tapas y tapas de diarios usandolo de chicana en una hipocrita danza macabra de acusaciones cruzadas...?

Marian Teves dijo...

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Igual, sin acentos y todo es un placer leerte.
Abrazo

Marian Teves dijo...

Perdón!
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Jajaj, es la hora