lunes, agosto 13, 2007

FRENOS & CONTRAPESOS. NOTAS DE VIAJE [1]. ESCENAS DEL K-OLAPSO: CORRUPCIÓN Y "CHECKS & BALANCES" (*)

Estuve casi tres semanas en Buenos Aires, y como es habitual escribiré sobre las impresiones recibidas. Antes de empezar, quiero llamar la atención sobre una medida tomada por el diario La Nación: la suspensión de los comentarios de lectores a las notas de los columnistas. Esto es exactamente lo que habíamos sugerido el pasado 15 de julio: el riesgo de un "tiranía del rating". ¿Será la influencia de Mackinlay's?

Corrupción y "checks & balances": otro elefante en el living room
Hay una percepción generalizada sobre un "estallido de corrupción" en la Argentina: Skanska, Miceli, Picolotti, Garré, Uberti, etc. Lo que sorprende es la continuidad del diagnóstico basado en el ideal del "líder incorruptible". Hasta Mariano Grondona, abogando por un "Edipo" que destruya el monstruo, muestra una dosis de ambigüedad al respecto (también se refiere al "capital social").

Sin embargo, basta una rápida mirada a los indicadores de calidad institucional para entender que estamos frente a un problema de régimen político, más que de personalidades. Tomemos los diez países "top" en nuestro índice de Frenos & Contrapesos: Dinamarca, Nueva Zelanda, Islandia, Noruega, Países Bajos, Suiza, Alemania, Australia, Luxemburgo y Finlandia. Ocho de estos países figuran entre los percibidos como los diez menos corruptos en la encuesta anual de Transparency International.

La independencia judicial, la libertad de prensa, los "controles multilaterales": esto es lo que frena la tendencia natural a la corrupción. Sin embargo, la enorme mayoría de los argentinos sigue esperando la llegada de una figura providencial para solucionar el problema. Tal vez la página editorial de La Nación, con su llamado a un diferente "modelo de gestión", sea la que mejor percibe la verdadera naturaleza del problema.

Finalmente, es difícil evitar la sensación de una creciente politización de la justicia. Cada vez que estalla un escándalo de corrupción, el poder ejecutivo actúa para evitar (o modificar) las investigaciones. Adrián Ventura llama la atención sobre la distinta predisposición a investigar los casos Cirsa y Uberti. El juez Tiscornia, que investigaba a la ministra Garré por presunto contrabando, fue suspendido por el Consejo de la Magistratura.

La ironía del caso es que el poder ejecutivo seguramente desconoce el altísimo costo que deberá pagar por la politización de la justicia. En momentos en que la crisis financiera global encarece el crédito para deudores de dudosa reputación, la Argentina entierra la poca credibilidad que le quedaba en materia de rule of law. ¡El costo del capital no bajará!

(*) Estas son las reflexiones de un grumpy old man: son esencialmente negativas, porque se basan en la situación institucional de la Argentina. Pero las cosas positivas de siempre siguen presentes — en particular la fantástica geografía del país. Una estudiante japonesa, inquilina de mi hermana, se quiere mudar a la Argentina después de solamente dos días de visita: le fascina el espacio casi infinito del país.

4 comentarios:

hugo dijo...

sobre el caso del juez tiscornia llama la atención agustín el hecho que su separación haya sido decidida por unanimidad, no solo por los representntes del gobierno.-

Agustin dijo...

Es cierto Hugo, y es muy probable que haya buenas razones para hacerlo (desconozco detalles). Mi punto es que en esto cuenta mucho la percepción. Y la percepción es que la medida fue tomada justo después de anunciarse la investigación a la ministra.

ramon cassino dijo...

Hola Agustin:

No se, pero ultimamente...mi confianza(que creo que es bastante)se debilita cada vez mas: te cuento; el juez Tiscornia y su padre dicen que son dos muy conocidos delicuentes en el ambito judicial...
Porque la causa Garre cae en sus manos no lo se...pero de este modo..
Tiscornia(que ya estaba liquidado) apura el caso, la cita,etc (un circo barato) y la causa???
Para mi todo armado.
Atentamente
ramon cassino

Alejandro dijo...

Garré es una pésima ministra (recordemos que dijo desconocer lo que era un FAL), pero Tiscornia es impresentable. Posiblemente haya agregado a Garré a la causa para presionar al gobierno y evitar su destitución.