lunes, diciembre 12, 2005

BUENOS AIRES & ARGENTINA. RECORRIENDO LA CALLE FLORIDA...
. CalleFlorida.com

En cierto sentido, soy más argentino que muchos: mi antepasado, el inglés Daniel Mackinlay, llegó a Buenos Aires en ... 1805. Se tuvo que escapar a Montevideo durante las invasiones inglesas. Pero volvió, y fue próspero: la Quinta Mackinlay es hoy ... el Parque Lezama. Nada de esto impide que en la calle Florida siempre intenten venderme "léder gúds" (leather goods). Deber ser mi eterna pinta de turista.

Mi primera impresión no es mala: la situación de la calle Florida está bastante mejor que durante la gran crisis de 2002. Solamente conté un par de mendigos. En cambio, conté veinticinco vendedores ambulantes, quince lustra-botas, y diez músicos (o espectáculos musicales). Éstas son algunas de mis impresiones.

- Maradona, el "Che" y Gardel, omnipresentes. Maradona, el "Che" y el tango están por todas partes. Vi nada menos que 6 postales distintas del Gran Héroe de la Revolución Cubana (que mandaba a centros de "re-educación" a los jóvenes rockeros de la isla). Un poster de Maradona, en venta por $6 en un quiosco de diarios y revistas, dice: "Dios ... ¡Gracias!".

- ¿Patriotismo de McDonald's? Los tres restaurants de McDonald's sobre la calle Florida tienen una bandera argentina al lado del símbolo amarillo. ¿Patriotismo? ¿O realismo frente a eventuales ataques piqueteros?

- Confusión sobre la propiedad. ¿A quién le pertenece la calle Florida? Los músicos que se instalan se creen dueños del territorio ... pero jamás limpian el desastre que dejan. La situación es un típico reflejo de la indefinición sobre la propiedad en países "emergentes".

- Libros: Kristina, la AMIA. Me detuve a hojear el libro de Olga Wornat Reina Cristina. Vida pública y privada de la mujer más poderosa de la Argentina (Buenos Aires: Planeta, 2005). Parece un típico libro de periodistas: sin mucho análisis, pero con interesantes anécdotas. Un ejemplo: el diario español ABC le preguntó a Kristina ―con muy buen criterio ― si pensaba renunciar a su banca de senadora (dando a entender que su matrimonio con el presidente atentaba contra la división de poderes).

Indignada, Kristina respondió que la pregunta en sí era discriminatoria: sólo se lo preguntaban por ser mujer. La respuesta es un típico reflejo de la mentalidad "progresista": ante la dificultad, apele a la idea de "víctima", a la mística de la "discriminación", al dolor de la injusticia, etc.

Finalmente, me pareció increíble que el índice de AMIA. La verdad imposible (Buenos Aires: Sudamericana, 2005), escrito por Roberto Caballero, no tuviera ni una sola mención a ... Hizbollah, la banda terrorista protegida por Irán, responsable de la masacre. ¿No será un burdo intento político de inculpar a Menem?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

no puedo dejar de hacer un comentario de tipo personal... es qeu cuando vi un comentario tuyo por primera vez en Argenpundit, pensé que a lo mejor eras "el" Agustín Mackinlay que yo conozco... pero el contenido de los comentarios subsiguientes y de este blog no se corresponden con el estilo del mejor amigo de mi hermano (hoy de 28 años, más o menos...)... jajaja... hasta lo comenté con mi marido, que coincidió conmigo que vos tenías que ser otro "Agustín"...
Que te diviertas con la sociología porteña!!!

Louis Cyphre dijo...

El gran "periodismo de investigación" argentino...

Agustin dijo...

Jacinta, el otro Agustín es probablemente un primo mío (aunque muy alejado). Es más, a juzgar por la edad, hasta puede ser un sobrino mío (muy alejado)...